Tipos de vidrio para cortinas correderas: ¿Cuál elegir?

cortinas correderas
Las cortinas correderas de cristal son una solución cada vez más popular para cerrar terrazas, balcones y espacios interiores, aportando luminosidad y una sensación de amplitud. Sin embargo, para garantizar su seguridad, durabilidad y confort, es fundamental elegir el tipo de vidrio adecuado. A continuación, analizamos las opciones más comunes y sus características principales.

Vidrio templado


El vidrio templado es un vidrio de seguridad sometido a un tratamiento térmico que aumenta su resistencia mecánica hasta cinco veces más que el vidrio convencional. En caso de rotura, se fragmenta en pequeños trozos no cortantes, minimizando el riesgo de lesiones.

Este tipo de vidrio es ideal para cortinas correderas por su resistencia al impacto y a cambios térmicos, además de cumplir con la normativa europea UNE-EN 12150 para vidrios de seguridad.

Vidrio laminado


El vidrio laminado consiste en dos o más láminas de vidrio unidas mediante una lámina intermedia de polivinilo (PVB). Esta estructura mantiene los fragmentos adheridos en caso de rotura, proporcionando una protección adicional contra caídas y objetos punzantes.

Además, el vidrio laminado ofrece aislamiento acústico mejorado y puede incluir filtros UV para proteger los interiores del daño solar. La normativa UNE-EN 14449 regula sus características para aplicaciones de seguridad.

Doble acristalamiento (vidrio aislante)


El doble acristalamiento está formado por dos vidrios separados por una cámara de aire o gas deshidratado, lo que mejora significativamente el aislamiento térmico y acústico.

Este tipo de vidrio es muy recomendable en cortinas correderas para optimizar la eficiencia energética, evitando pérdidas de calor en invierno y ganancia en verano. Puede combinarse con vidrio templado o laminado para mayor seguridad.

Tratamientos especiales


Además del tipo de vidrio, existen diversos tratamientos que mejoran la funcionalidad y el confort:

Vidrio con protección UV: Reduce la transmisión de rayos ultravioleta, protegiendo muebles, textiles y piel del daño solar.
Vidrio anti-reflejo: Minimiza los reflejos para mejorar la visibilidad y la estética.
Vidrio de control solar: Reduce la entrada de calor solar, contribuyendo a mantener temperaturas agradables y disminuir el consumo energético.

¿Cuál elegir?


La elección del vidrio depende de varios factores:

Seguridad: Para terrazas en altura o zonas de alto tránsito, es recomendable usar vidrio laminado o templado que cumpla con normativas vigentes.
Aislamiento: Si buscas confort térmico y acústico, el doble acristalamiento con tratamiento adecuado es la mejor opción.
Estética y funcionalidad: Los tratamientos especiales permiten personalizar el vidrio según necesidades específicas.

Conclusión


Para garantizar la seguridad, durabilidad y confort de tus cortinas correderas, es fundamental seleccionar el tipo de vidrio que mejor se adapte a tus necesidades. Vidrio templado y laminado aportan seguridad, el doble acristalamiento mejora el aislamiento, y los tratamientos especiales aumentan la funcionalidad.

Consulta siempre con profesionales y fabricantes certificados para asegurarte de que el vidrio cumple con las normativas UNE y EN correspondientes y que la instalación se realiza correctamente.



cortinas correderas- lumon